En un comunicado conjunto, las autoridades de Groenlandia han expresado su descontento hacia la Casa Blanca, calificando su actitud como un «desprecio». Han enfatizado que únicamente los ciudadanos groenlandeses tienen el derecho de decidir sobre su futuro, en respuesta a movimientos o declaraciones recientes que podrían implicar intervenciones externas en la soberanía de la isla. Esta declaración surge en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas y refleja la firme postura de Groenlandia en mantener su autodeterminación.
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