Un grupo de pastores cristianos y líderes religiosos, encabezados por Tom Mullins, se reunió en la Oficina Oval para rezar por el presidente estadounidense Donald Trump. Durante la visita, los líderes evangélicos, entre ellos Robert Jeffress y Samuel Rodríguez, pidieron guía, sabiduría y protección para el líder del país mientras colocaban sus manos sobre él, en una clara muestra de la fusión entre religión y política en la actual Administración. El evento fue organizado con la colaboración de la Oficina de Fe de la Casa Blanca y refuerza el papel del evangelismo en el ámbito político estadounidense.
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