Merz buscó enmendar la impresión dejada tras su visita el martes a la Casa Blanca al afirmar que, durante conversaciones privadas, transmitió al presidente de Estados Unidos que no debe realizar ataques contra el gobierno de España. Con esta declaración, Merz intenta mitigar el impacto de sus comentarios públicos previos y esclarecer su postura respecto a las relaciones diplomáticas entre ambos países.
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