Dos linces ibéricos, Winx y Windtail, han sido trasladados a la provincia de Zaragoza como parte de un programa de reintroducción que busca expandir la presencia de esta especie hacia el noreste de España. El proyecto, que ha recibido 1,1 millones de euros en financiación, tiene como objetivo establecer un núcleo reproductor sostenible sin depender de continuos refuerzos. Las condiciones óptimas del entorno, como la abundancia de conejos y la baja densidad de amenazas, favorecen la adaptación de estos felinos. Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo mayor para aumentar la población de linces ibéricos en España, que ha superado los 2.400 ejemplares, rompiendo barreras geográficas y expandiendo su rango hacia el norte.
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