Los Esqueletos a Plumilla: El Arte Íntimo de Gustavo Adolfo Bécquer

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Los Esqueletos a Plumilla: El Arte Íntimo de Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer, conocido principalmente por sus contribuciones a la literatura española, también dejó una huella significativa en el mundo del arte gracias a su talento para el dibujo. Aunque su intento de seguir una carrera como pintor no tuvo éxito, sus obras gráficas eran altamente valoradas por sus contemporáneos. Esta faceta menos conocida de Bécquer, puso de relieve su habilidad para el arte visual con una exposición especial en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

Nacido en 1836 en Sevilla, Bécquer estuvo inmerso en un entorno artístico desde una edad temprana debido a su familia de renombrados artistas. Su padre, José Domínguez Bécquer, y su tío, Joaquín Domínguez Bécquer, influyentes pintores costumbristas, así como su hermano Valeriano, un destacado dibujante del siglo XIX, tuvieron un impacto significativo en su desarrollo artístico. A los 12 años, Gustavo Adolfo ingresó en la Escuela de Bellas Artes, pero eventualmente decidió seguir aprendiendo en el taller de su tío Joaquín.

Ahora, el Museo de Bellas Artes de Sevilla presenta cinco obras gráficas de Bécquer como parte de la exposición «Los Bécquer, un linaje de artistas», abierta al público hasta el 15 de marzo. La muestra incluye dos dibujos sueltos, dos álbumes y un cuadernillo satírico, todos ejemplificando la destreza técnica y la aguda percepción del poeta. Estas piezas revelan un aspecto inexplorado del legado de Bécquer, mostrando sus habilidades con la plumilla que no solo eran precisas, sino también irónicas y agudas.

Entre las creaciones expuestas, destaca un dibujo que presenta a un gitano con elementos característicos de un esquilador, y otro que muestra una representación satírica de esqueletos, un motivo recurrente en la obra gráfica y literaria de Bécquer. Los esqueletos protagonizan escenas que van desde juegos de tenis con un cráneo hasta ceremonias amorosas esqueléticas, reflejando el interés del autor por lo macabro y lo grotesco.

Además de las obras gráficas, la exposición incluye dos álbumes pertenecientes a Julia Espín, los cuales ofrecen un vistazo al mundo teatral y femenino que fascinaba a Bécquer. Estos álbumes, preservados en la Biblioteca Nacional, despliegan dibujos que van desde escenas teatrales hasta pesadillas influenciadas por las imágenes fantasmagóricas y monstruos de Goya, confirmando la calidad artística y la imaginación desbordante del poeta.

La exposición culmina con un retrato de Bécquer realizado por su hermano Valeriano, y una primera edición de las «Rimas y Leyendas», publicada póstumamente en 1871. La obra, fundamental para la literatura española, inicialmente tuvo dificultades para encontrar su lugar, pero eventualmente alcanzó el respeto y popularidad de los que hoy goza. Esta exhibición no solo destaca la dimensión artística de Bécquer, sino que también ofrece una perspectiva renovada sobre un autor cuyo legado continúa fascinando al público.
Fuente: Junta de Andalucía.

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