El festival, que dará inicio este miércoles en Barcelona, enfrenta serias dificultades financieras tras el fracaso económico de su edición en Madrid en 2023, lo que ha dejado a la empresa organizadora con un elevado patrimonio neto negativo. Además, la Sindicatura de Cuentas ha emitido críticas respecto a las subvenciones otorgadas directamente a la organizadora del evento, cuestionando la transparencia y el procedimiento de dichas asignaciones. Este escenario plantea un desafío significativo para la sostenibilidad del festival, mientras los organizadores buscan maneras de revertir la situación financiera adversa.
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