El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha declarado que no existen las condiciones adecuadas para desplegar una misión militar que asegure el comercio en el estrecho de Ormuz, actualmente considerado una «zona de guerra», aunque sostiene que es necesario organizar una escolta para los barcos mercantes. Durante una reunión virtual con los líderes del G7, Macron subrayó que el bloqueo del estrecho por el conflicto en Oriente Medio, que afecta a alrededor del 20% del flujo petrolero mundial, no justifica levantar las sanciones contra Rusia. Además, los países del G7 han reafirmado su consenso en mantener su postura frente a Moscú y seguir respaldando a Ucrania. Macron también propuso desde Chipre una misión con un enfoque defensivo para reabrir el estrecho, a implementarse tras la fase más crítica del conflicto.
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