El presidente francés, Emmanuel Macron, en un movimiento firme ante los aranceles del 20% impuestos por Donald Trump a la Unión Europea, ha propuesto que las empresas de la UE suspendan sus inversiones en Estados Unidos hasta que se aclare la situación. En una reunión en el Eliseo, Macron calificó la decisión de Trump como «brutal e infundada» y enfatizó la necesidad de una «solidaridad colectiva» en Europa, instando a una respuesta comercial conjunta. En particular, Macron busca la cooperación de grandes actores empresariales, como Bernard Arnault de LVMH, destacando la inversión de 20.000 millones de euros del gigante naviero francés CMA CGM. Además, sugiere que Bruselas explore el uso de un instrumento de lucha contra la coerción para contrarrestar las medidas estadounidenses, y considera posibles acciones contra las tecnológicas de EE.UU. Ante este desafío, el enfoque europeo ofrecería respuestas al ser un mercado de 450 millones de consumidores, más amplio que el estadounidense.
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