En 2025, el Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) en España ha alcanzado un notable auge, consolidándose como un modelo preeminente de eficiencia energética. Según datos recientes del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el ahorro solicitado mediante este sistema ha alcanzado la impresionante cifra de 5.790 GWh, triplicando los 1.900 GWh registrados en el año anterior.
Madrid y Cataluña han emergido como protagonistas en este incremento, siendo las comunidades líderes a nivel nacional. En Madrid, las solicitudes de ahorro energético alcanzaron los 1.150 GWh, una notable mejoría comparada con los 602,4 GWh de 2024. Por su parte, Cataluña mostró su solidez al pasar de 228,3 GWh a 750,5 GWh en el último año. Castilla y León y Galicia también destacaron, contribuyendo con 620,3 GWh y 335,7 GWh, respectivamente, reflejando el avance de sus iniciativas de eficiencia.
En el otro extremo del espectro, regiones como Extremadura, Islas Baleares, Ceuta y Melilla se encuentran rezagadas en el ranking. Expertos de Delcae señalan que estos territorios, con una fuerte dependencia de la agricultura, presentan un potencial latente aún por desarrollar. En dichas áreas, el CAE podría ser decisivo para financiar la eficiencia en sectores vitales como el regadío, la hotelería y la agroindustria.
La presidenta de la Asociación de Sujetos Delegados para los Certificados de Ahorro Energético (ASDAE), Elena González, aplaudió el avance alcanzado, pero abogó por una mayor difusión del sistema. «2025 ha demostrado que el mercado del CAE está plenamente operativo y que las industrias han aprendido a capitalizar su eficiencia. No obstante, el objetivo no debe ser simplemente la concentración del ahorro en comunidades líderes», afirmó González.
González subrayó también la urgencia de ampliar el alcance del CAE a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y al sector residencial. «Es crucial que los ciudadanos que optimicen el aislamiento de sus viviendas comprendan el valor económico directo de sus ahorros», indicó.
Más allá de sus beneficios medioambientales, el CAE se perfila como un relevante motor económico. Las previsiones sugieren que podría movilizar más de 33.000 millones de euros en inversiones en eficiencia energética en España para 2030, estableciéndose como un pilar fundamental para el desarrollo sostenible del país. Este crecimiento refleja el potencial del CAE no solo para transformar la eficiencia del consumo energético, sino también para impulsar una economía más verde y sostenible.








