En una jornada inolvidable del Mundial de Ajedrez Relámpago, el jugador número uno del mundo sufrió un contratiempo al perder dos partidas tras un incidente inesperado en el que tiró las piezas de manera accidental. A pesar del revés, logró recuperarse con una remontada espectacular que lo llevó a alzarse con el título. Su hazaña ha destacado no solo por el talento y la habilidad demostrada en el tablero, sino también por su capacidad para enfrentar la adversidad y mantener la concentración en momentos críticos del torneo.
Leer noticia completa en El Mundo.



