Francia enfrenta una ola de disturbios violentos en sus principales ciudades, con enfrentamientos entre manifestantes y policías, y actos de saqueo. Las protestas, motivadas por el creciente coste de vida, han escalado en violencia sin precedentes. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, presentó su dimisión, que fue rechazada por el presidente Emmanuel Macron para mantener la estabilidad del orden público. Macron ha atribuido los actos de violencia a grupos extremistas de ultraizquierda y ha prometido medidas contundentes. Tras el fin de semana, se informaron saqueos en tiendas de lujo en París, y las redes sociales reportan posibles robos en viviendas, aunque no se han verificado oficialmente estos hechos. La situación plantea desafíos significativos para el gobierno francés en su intento por restaurar la calma.
Leer noticia completa en 20minutos.



