El presidente en funciones de Castilla y León ha manifestado su preferencia por que el partido liderado por Santiago Abascal, Vox, no forme parte del gobierno regional. En declaraciones recientes, ha argumentado que considera más beneficioso para la estabilidad política y la gobernabilidad de la comunidad autónoma que esta formación política permanezca al margen de la Junta. Estas declaraciones se producen en un contexto de negociaciones y alianzas políticas tras las elecciones autonómicas, donde las distintas fuerzas buscan establecer el próximo ejecutivo regional.
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