Cuatro años después del inicio de la invasión rusa en Ucrania, el conflicto se encuentra en un punto muerto, con Moscú controlando cerca del 20% del territorio ucraniano. A pesar de las conversaciones de paz moderadas por EE. UU. en 2026, el estancamiento se mantiene debido a desacuerdos sobre la cesión territorial. Las fuerzas rusas avanzan lentamente en el Donbás, mientras que Rusia ha intensificado los ataques a la infraestructura energética de Ucrania, afectando a miles de civiles. La ayuda militar de EE. UU. ha disminuido casi por completo desde 2025, con Europa asumiendo el papel de principal apoyo a Ucrania. La guerra ha cobrado un alto número de víctimas, superando el millón entre muertos, heridos y desaparecidos, con cifras mortales para ambos bandos.
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