Una nueva y grave crisis se desató en Venezuela tras los bombardeos dirigidos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra objetivos militares en Caracas y otros estados, en el contexto de la intervención estadounidense iniciada en 2025. El mandatario estadounidense afirmó que las fuerzas de su país capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, en medio de reportes de múltiples explosiones en puntos estratégicos de la capital venezolana, con cortes de energía y restricciones aéreas. Mientras tanto, Rusia condenó la acción como una “agresión militar” y urgió al diálogo para evitar una escalada mayor, solicitando una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU. En tanto, el ministro español José Manuel Albares se mantiene en contacto con líderes europeos y embajadores para monitorear la situación, asegurando que el personal diplomático en Venezuela está a salvo. Rusia ha declarado su solidaridad con el pueblo venezolano, reiterando su compromiso con acuerdos de cooperación previos y subrayando que América Latina debe mantenerse como una región de paz.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.




