El Festival de Cine en Málaga ha dado un giro educativo, extendiéndose a las aulas de la provincia con la tercera edición del Cinefórum. A lo largo de esta semana, alrededor de 1.500 alumnos de 30 centros educativos han tenido la oportunidad de interactuar con el arte cinematográfico a través de este proyecto que promueve la Delegación de Educación de la Diputación de Málaga. Este programa está dirigido a estudiantes de Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos, y se ha llevado a cabo en el Teatro Cervantes y en Cine Albéniz, donde los alumnos han disfrutado de cinco proyecciones seguidas de charlas con algunos de los protagonistas.
La clausura de esta edición tuvo lugar con una sesión especial en la que participó el actor Álvaro Cervantes, reconocido recientemente con un Goya a Mejor Actor de Reparto por su interpretación en «Sorda». Durante esta colaboración, Cervantes interactuó con 150 estudiantes del IES Diego Gaitán de Almogía y del IES Serranía de Alozaina, ofreció su perspectiva sobre la película y compartió experiencias sobre su carrera en el cine.
El diputado de Educación, José Santaolalla, expresó su entusiasmo por el éxito del Cinefórum, destacando la relevancia de la cultura y el cine en la formación de los jóvenes. Santaolalla comentó que el interés por el cine entre la comunidad educativa está en crecimiento y que estas actividades enriquecen la experiencia educativa al fomentar un pensamiento crítico y reflexivo entre los estudiantes.
Cervantes, por su parte, manifestó su alegría por formar parte de esta iniciativa. Reconoció la importancia de acercar el cine a los jóvenes y de mostrarles el arduo trabajo que conlleva la creación cinematográfica. Para él, el cine no solo es entretenimiento, sino también un vehículo para transmitir valores significativos.
La actividad incluyó un total de cinco sesiones desde el miércoles 9 hasta el viernes 14 de marzo, con películas como «Todos los Colores» de Beatriz Silva y «Un hijo» de Nacho La Casa proyectadas en el Teatro Cervantes, y «Andy» de Román Parrado, «La infiltrada» de Arantxa Echeverría y «Sorda» de Eva Libertad en Cine Albéniz. Cada proyección estuvo acompañada de un coloquio con miembros del equipo de producción y actores, enriqueciendo la experiencia de los alumnos.
Además de esta actividad educativa, el Festival de Cine de Málaga ha llegado también a los mayores, con un Cinefórum especialmente diseñado para ellos. Un total de 800 personas mayores disfrutaron de «La vida padre» en el Auditorio Edgar Neville. También, la Delegación de Juventud ha incluido a cuatro jóvenes de la provincia como jurado popular en la Sección Oficial no competitiva del festival, permitiendo que las voces más jóvenes sean parte de este evento cultural.
La unión entre cine y educación ha demostrado ser un éxito rotundo, fortaleciendo el vínculo entre los estudiantes y el arte cinematográfico, y sembrando semillas de interés que podrían florecer en nuevas generaciones de cineastas, críticos y amantes del cine.
Fuente: Diputación de Málaga.







