La reciente proyección de encarecimiento en la memoria DRAM y NAND ha encendido alarmas en la industria tecnológica, anticipando un impacto con potencial de transformar el mercado de dispositivos móviles radicalmente. Aunque el foco suele estar en el procesador, ahora la atención se centra en la memoria como un posible culpable del aumento en los costos de producción.
La DRAM, esencial para la ejecución de aplicaciones y procesos, junto con la NAND, responsable del almacenamiento de datos, son piezas claves en la fabricación de smartphones, PCs y consolas. Según TrendForce, se espera un incremento significativo en sus precios para el primer trimestre de 2026, estimando una subida intertrimestral de 55-60% para la DRAM y 33-38% para la NAND. Este pronóstico se ve intensificado por la alta demanda de servidores y aplicaciones de Inteligencia Artificial, lo que lleva a un ajuste en la oferta y, por ende, en los precios.
Frente a este escenario, MediaTek se encuentra en una posición delicada. Este fabricante taiwanés, que ha logrado competir de cerca con Qualcomm gracias a su modelo de envíos masivos y precios competitivos, podría verse particularmente afectado. La dependencia de MediaTek en el mercado de chipsets para smartphones, que representa aproximadamente el 53% de su facturación trimestral proyectada para 2025, hace que la empresa sea especialmente vulnerable ante un encarecimiento de la memoria.
El aumento en el costo de los componentes no solo elevará los precios de los dispositivos, sino que podría llevar a fabricantes a ajustar sus pedidos de SoC, cambiar configuraciones o incluso retrasar lanzamientos. MediaTek, acostumbrado a ser un jugador importante en volúmenes de producción, podría enfrentar un descenso notable en sus ingresos si las marcas ajustan sus estrategias para mitigar los costos.
Para contrarrestar esta volatilidad, MediaTek apuesta por la diversificación. Su incursión en mercados como el de data centers, con colaboraciones como la de NVIDIA para el desarrollo de chips de PC con Inteligencia Artificial, busca establecer un «segundo motor» de crecimiento. Aun así, la entrada en este sector no está exenta de retos, considerando los diferentes ciclos de compra y la dura competencia en términos de rendimiento y acuerdos estratégicos.
Con el horizonte de 2026 en mente, la industria vigila atentamente la evolución de los precios de DRAM y NAND. La reacción de los fabricantes de móviles y la capacidad de MediaTek para ampliar su presencia en nuevos mercados serán determinantes para entender el impacto a largo plazo de este escenario.
En resumen, aunque MediaTek no enfrenta una crisis por falta de tecnología, su dependencia del volumen en el mercado de smartphones puede hacer que resienta la desaceleración más que otros actores. Si los pronósticos de aumento en el costo de la memoria se concretan, la perspectiva de MediaTek en los próximos años dependerá de su habilidad para adaptarse y diversificarse en un mercado en transformación.








