Tras un acuerdo entre el Ministerio de Sanidad y sindicatos como CCOO y UGT, el nuevo Estatuto Marco promovido por la ministra Mónica García ha comenzado su ruta legislativa. Aunque el respaldo sindical aporta una base formal, no asegura su conversión en ley, especialmente ante la oposición de los sindicatos médicos, quienes han convocado una huelga nacional indefinida desde el 16 de febrero. El paso inicial es su presentación al Consejo de Ministros para su aprobación como anteproyecto de ley, donde se pueden hacer ajustes técnicos y económicos. Posteriormente, el texto será enviado a las Cortes Generales, enfrentando debates y potenciales enmiendas tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado. La división política existente podría dificultar la obtención de las necesarias mayorías parlamentarias. El Estatuto plantea un desafío político considerable, ya que los colectivos médicos, buscando un estatuto propio que refleje adecuadamente sus condiciones laborales, han organizado movilizaciones y huelgas hasta junio, buscando ejercer presión social sobre el proceso legislativo.
Leer noticia completa en OK Diario.



