Los geriatras de Madrid que implementaron un sistema de triaje durante la pandemia de COVID-19, que limitaba la hospitalización de ancianos en residencias, expresaron su descontento y pidieron el retorno al protocolo anterior, permitiendo que las residencias contactaran directamente con hospitales. Estos especialistas, bajo un intenso desgaste emocional y físico por la situación crítica en los centros geriátricos, cuestionaban la eficacia del sistema que no lograba proporcionar la atención médica adecuada en las residencias. Una denuncia impulsada por familiares de víctimas busca imputar a 25 geriatras por denegación de servicio público, en medio de una investigación judicial en curso. La situación, que reflejaba la incapacidad del plan inicial para reforzar la asistencia médica en esos centros, generó controversia y críticas, especialmente cuando las restricciones a la hospitalización fueron finalmente levantadas.
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