El parásito, que afecta al sistema digestivo humano, se transmite a través del consumo de frutas o verduras que han estado en contacto con agua de riego contaminada por excrementos. Este tipo de contaminación es un problema de salud pública que subraya la importancia de implementar y seguir estrictas normas de higiene en el manejo de alimentos y en el tratamiento de aguas de riego, para evitar brotes de infecciones intestinales en la población.
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