Microsoft ha dado un paso significativo en el mundo de la ingeniería de datos al anunciar la adquisición de Osmos, una plataforma que se vale de la Inteligencia Artificial agéntica para automatizar flujos de trabajo que tradicionalmente han sido manuales, lentos y costosos. Anunciada el 5 de enero de 2026, esta adquisición subraya un desafío central en el ámbito empresarial actual: la dificultad ya no radica en la escasez de datos, sino en la conversión de estos en información accionable.
La operación se integra dentro de Microsoft Fabric, una plataforma que busca consolidar datos, analítica e inteligencia artificial en un entorno unificado y seguro. En el núcleo de esta estrategia se encuentra OneLake, el lago de datos integral de Fabric. La tecnología de Osmos se sumará a esta estructura, transformando datos brutos en activos listos para el análisis y reduciendo la carga de las tareas repetitivas que muchas veces obstaculizan a los equipos.
Las empresas se enfrentan a un cuello de botella al tener que preparar los datos antes de poder analizarlos. El verdadero trabajo comienza mucho antes de que se realicen análisis visibles o se entrenen modelos: se centra en tareas necesarias como la ingestión de archivos, normalización de formatos, limpieza de duplicados, y validación de reglas. Microsoft ha sido clara al respecto: aunque los datos están en todas partes, convertirlos en útiles sigue representando un esfuerzo considerable. Con la Inteligencia Artificial agéntica, los agentes pueden ejecutar tareas a lo largo de todo un flujo de trabajo, aliviando la carga operativa.
Osmos, fundada en Seattle en 2019, se ha descrito como una plataforma que automatiza los procesos de ingeniería de datos mediante agentes. Su integración en Microsoft Fabric permitirá una mayor fluidez en la conversión de datos desordenados en conjuntos listos para el análisis, eliminando la necesidad de integraciones laterales y fragmentadas. Los términos económicos de la operación no se han revelado, un movimiento común cuando se da prioridad a la integración tecnológica.
Sin embargo, esta transición también plantea preguntas sobre el futuro de los productos actuales de Osmos. Con la adquisición, los usuarios verán sus servicios integrarse en Fabric, mientras que varios productos se retirarán gradualmente a partir de enero de 2026. Durante este tiempo, Osmos ha decidido no tomar nuevos usuarios y mantendrá informados a clientes actuales a través de actualizaciones proporcionadas por Microsoft Fabric.
Esta adquisición no solo implica la compra de tecnología, sino una declaración de intenciones respecto al futuro de Microsoft Fabric. La analítica moderna se desarrolla a través de la infraestructura, plataforma y ecosistema, y la capa de datos suele ser el área que mayores fricciones presenta. Mediante la inclusión de tecnología que automatiza la ingeniería de datos, Microsoft busca simplificar este proceso, haciendo los datos más accesibles y útiles con menos intervención humana.
La promesa es clara, pero también trae un recordatorio sobre la necesidad de mantener buenas prácticas. Aunque la automatización puede acelerar los procesos y reducir errores, la supervisión, control y trazabilidad siguen siendo esenciales para asegurar que las decisiones críticas se basen en datos precisos. Microsoft ha asegurado que los agentes trabajarán «junto a las personas», garantizando una integración fluida sin perder el control.
Si bien aún no hay fechas concretas para la implementación de las capacidades de Osmos dentro de Fabric, Microsoft continuará informando sobre su progreso a medida que avanza en la integración. Esta adquisición refuerza la meta de Microsoft de liderar en un mundo donde los datos, más que nunca, son el recurso clave para tomar decisiones informadas y estratégicas.








