En un contexto de tensión política, se observa una crítica al reciente giro hacia el trumpismo de Vox, alegando que este enfoque podría alejar al partido de los votantes al no priorizar sus intereses reales. Además, se destaca un movimiento inusual del partido de extrema derecha al tender, de manera puntual, una mano al Ejecutivo en un esfuerzo por contrarrestar el impacto negativo del reciente golpe arancelario. Esta colaboración inesperada sugiere que, pese a sus diferencias, las prioridades económicas del país pueden unir a las fuerzas políticas en momentos cruciales, evidenciando una política pragmática ante retos económicos significativos que afectan a la nación.
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