El Senado argentino aprobó una reforma laboral impulsada por Javier Milei, generando controversia por supuestamente establecer jornadas laborales de 12 horas. Sin embargo, un análisis más detallado revela que la ley no modifica la duración máxima actual de 48 horas semanales ni impone jornadas de 12 horas. Las informaciones iniciales fueron malinterpretadas por la prensa, posiblemente influenciadas por la oposición política. La normativa mantiene el esquema previo, permitiendo, en algunos casos, ajustar horarios según convenios específicos, sin exceder las horas semanales establecidas. La legislación ofrece la opción de compensar horas extras con descanso, reforzando que la noticia difundida no era cierta.
Leer noticia completa en OK Diario.



