En el marco del International Space Summit celebrado en París, Loft Orbital y Marlan Space han desvelado un ambicioso proyecto espacial que prevé la construcción de una constelación de 50 satélites, valorada en 1.000 millones de dólares, con la capacidad de ejecutar inteligencia artificial (IA) en órbita. Mistral, una firma de tecnología francesa, se une como socio crucial del proyecto, aportando modelos de inteligencia artificial que potenciarán el procesamiento de los datos recolectados por los satélites.
El presidente francés, Emmanuel Macron, brindó su respaldo a esta iniciativa que fusiona tecnología de origen francés y estadounidense con el soporte industrial de los Emiratos Árabes Unidos. Orbitworks, una empresa conjunta de Marlan Space y Loft Orbital, será la responsable de la fabricación de los satélites en Abu Dabi, iniciando el despliegue con un primer lote de diez unidades en 2026.
Este proyecto, que sus promotores aseguran representa la mayor infraestructura satelital de inteligencia artificial anunciada hasta ahora, busca redefinir el flujo tradicional de datos en el espacio. Tradicionalmente, los satélites almacenan la información temporalmente y esperan a tener conexión con estaciones terrestres para su procesamiento. El nuevo enfoque plantea un sistema donde los sensores recolectan datos, los procesan en órbita a través de modelos de IA y luego transmiten solo la información ya analizada a la Tierra. Este cambio tiene el potencial de reducir significativamente los retrasos en la transmisión de datos, especialmente útil en situaciones críticas como la detección de incendios o desastres naturales.
Uno de los atractivos de este proyecto es la capacidad de los satélites para analizar diferentes tipos de datos procedentes de sensores ópticos, radar y otros instrumentos, asegurando una cobertura multifacética del entorno terrestre. Además, el modelo de operación incluirá una especie de «tienda de aplicaciones» que permitirá a los clientes elegir y ejecutar modelos de IA sobre la infraestructura compartida, similar al funcionamiento de las plataformas en la nube.
El papel de Mistral no solo se limita a proporcionar estos modelos de IA, sino que su objetivo es avanzar hacia una inteligencia agéntica en el espacio, donde los usuarios puedan definir objetivos de alto nivel que el sistema maneje autónomamente, coordinando sensores y satélites para lograrlo. Sin embargo, el éxito de tales capacidades autónomas dependerá en gran medida de las aplicaciones desarrolladas y del hardware implementado en órbita.
Este proyecto refleja una tendencia creciente de integrar capacidades de cómputo avanzado en el espacio, donde las limitaciones energéticas, de radiación y mantenimiento plantean desafíos únicos. Aunque aún no alcanzan las propuestas de grandes centros de datos espaciales, esta constelación se presenta como un paso significativo hacia el procesamiento de información directamente en el espacio. Con la participación de Mistral y el respaldo estratégico de los países involucrados, si el despliegue inicial de diez satélites tiene éxito, podría marcar una evolución significativa en el uso de la IA en servicios satelitales.



