En un movimiento estratégico significativo, dos importantes empresas han decidido unirse para formar un conglomerado con un total de 3.500 estaciones de servicio en la península ibérica. Esta fusión, que promete redefinir el panorama energético en la región, busca no solo fortalecer la presencia en el mercado, sino también mejorar la eficiencia operativa y aumentar la competitividad frente a otras compañías del sector. La alianza apunta a capitalizar oportunidades en un mercado en constante evolución, reflejando un enfoque proactivo para enfrentar los desafíos del futuro energético.
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