Tras la aprobación del plan B de la reforma electoral en el Senado, el oficialismo se enfoca en la designación de tres nuevos consejeros para el Instituto Nacional Electoral (INE), cuyo proceso ha generado controversia debido a la cercanía de los integrantes del comité evaluador con Morena y el Gobierno. Tres consejeros salientes, críticos de la Cuarta Transformación, han denunciado persecución al finalizar su mandato. La Cámara de Diputados, dominada por Morena y aliados, liderará el proceso de selección marcado por desacuerdos políticos. El comité, cuestionado por la oposición, tiene la tarea de filtrar a cientos de aspirantes para presentar las candidaturas finales, que deben ser aprobadas por mayoría calificada en abril o podrían decidirse por sorteo si no se logra consenso, lo cual afectaría futuros procesos electorales.
Leer noticia completa en El Pais.



