Andalucía se erige como un bastión de la lectura apasionada y creciente, de acuerdo con los resultados de la reciente III Encuesta al Lector Andaluz, llevada a cabo por la editorial ExLibric. El estudio, realizado en el mes de agosto de este año, revela que el 83% de los andaluces encuestados se entregan a la lectura diaria, cifra que ha experimentado un incremento significativo del 10% desde 2019.
Este auge no solamente se limita al disfrute de la lectura, sino que también incita un creciente interés por la creación literaria. Casi una cuarta parte de los encuestados, exactamente el 23,9%, expresa su ambición de llegar a ser escritores, demostrando que en la región existe un entorno propicio para la creatividad literaria.
El perfil del lector andaluz es predominantemente femenino, con un 73,6% de mujeres en comparación con un 26,4% de hombres, aunque la participación masculina ha incrementado respecto a encuestas anteriores. Esta mayoría de lectores se sitúa en la franja de entre 25 y 60 años, y posee, en su mayoría, un nivel educativo universitario.
Respecto a los hábitos de lectura, los andaluces consumen más de 20 libros al año, con una predilección marcada por la novela histórica, género que elige el 23,5% de la población lectora. Aunque la mayoría todavía prefiere el formato físico, con un 54,1% optando por comprar en librerías tradicionales, el comercio online ha ganado terreno, alcanzando el 27,7% de las preferencias.
Sevilla y Málaga emergen como los epicentros culturales donde el amor por los libros se manifiesta con mayor intensidad, aunque la realidad es que cualquier rincón tranquilo de Andalucía puede convertirse en el escenario ideal para zambullirse en una buena lectura. La encuesta concluye que el entusiasmo por la lectura y la escritura está en alza, insinuando una vibrante cultura literaria en la región que podría alumbrar a futuros autores de renombre.
Esta creciente devoción literaria no solo embellece el panorama cultural andaluz, sino que también sienta las bases para una comunidad donde las voces creativas encuentren un terreno fértil para florecer, augurando un futuro prometedor para la literatura en esta región.








