La norma no oficial de rotación geográfica indica que el próximo secretario general debería ser originario de América Latina o el Caribe. Esta expectativa se fundamenta en el equilibrio que busca mantener la representación global dentro de las organizaciones internacionales, asegurando que diferentes regiones tengan la oportunidad de liderar. En un contexto donde las dinámicas políticas y económicas están en constante cambio, este tipo de consideraciones de distribución regional se vuelve cada vez más relevante para reflejar la diversidad y asegurar una representación equitativa en el escenario internacional.
Leer noticia completa en El Mundo.

