Durante 22 horas, 47 trenes circularon sobre un carril completamente roto sin que ningún sistema de alarma lo detectara, según la investigación del accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba, el 18 de enero de 2026, que resultó en 46 muertos. La Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (AITAT) ha emitido una recomendación urgente para que se implementen medios específicos que puedan detectar estas roturas antes del paso de otros trenes. Las actuales instalaciones de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla no garantizan la detección de roturas francas, aquellas que causan una separación completa del carril. Aunque desde 2017 se han registrado 44 roturas de este tipo, solo el 41% fueron detectadas por los circuitos de vía. La AITAT ha urgido a introducir medidas eficaces que garanticen la detección temprana de estas fallas. El origen de la rotura permanece indeterminado, pero el refuerzo en la plantilla de investigadores busca agilizar la solución de un caso que permanece bajo investigación.
Leer noticia completa en OK Diario.



