El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó tener pruebas de la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, tras un ataque israelí a su residencia. Fuentes israelíes aseguran que el cuerpo de Jameneí fue encontrado, lo que plantea un golpe significativo al régimen iraní, liderado por él durante 35 años. En contraste, el Gobierno iraní, a través de un portavoz, no pudo confirmar su estado o paradero actual, aunque afirma estar enfocado en preservar la soberanía tras lo que denominan «agresión no provocada». La incertidumbre prevalece, ya que otros líderes iraníes tampoco han aparecido públicamente, mientras medios oficiales sostienen que Jameneí y otros dirigentes están vivos y gestionando la defensa nacional.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.


