Las autoridades cubanas lograron controlar un incendio de gran magnitud en el patio de almacenamiento de la refinería Ñico López en La Habana, sin dejar heridos, aunque el incidente provocó alarma entre la población debido a la gran columna de humo negro generada. Mientras el Ministerio de Energía y Minas investiga las causas, el incendio exacerba las ya intensas preocupaciones por la crisis energética en Cuba, que enfrenta escasez de combustibles esencial para la generación eléctrica en la isla. Este siniestro se suma a una serie de retos que Cuba enfrenta en su circuito refinador, notablemente afectado por la disminución de inversiones y la inestabilidad en los envíos de crudo venezolano. La refinería Ñico López, con una capacidad de procesamiento de 36.400 bpd y situada en un sector residencial, destaca por su antigüedad y riesgo ecológico. La crisis energética se agrava con los apagones y la restricción de suministro de petróleo procedente de Venezuela, mientras que el país aún recuerda el devastador incendio de 2022 en Matanzas, que costó 17 vidas y provocó considerables pérdidas en las reservas estratégicas de combustible.
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