El idioma de un país refleja su cultura e historia, y a veces las expresiones usadas tienen orígenes sorprendentes, como la noruega «hacer una española» (otan spansken). Esta frase, que se emplea para describir comportamientos audaces o mentiras evidentes, se asocia con la picaresca española y refleja estereotipos sobre la astucia y valentía de los españoles. Aunque su origen exacto es incierto, se teoriza que puede haber surgido de antiguos estereotipos, historias bélicas o la técnica pictórica del trampantojo. La teoría más documentada sugiere una conexión con un método ingenioso de carga y descarga empleado en puertos españoles. Esta expresión es un ejemplo de cómo las culturas se influyen y cómo los estereotipos trascienden fronteras.
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