En la continua evolución de la inteligencia artificial (IA), una carrera por optimizar el almacenamiento y gestión de memoria de contexto se abre paso, especialmente en la IA agéntica que busca realizar tareas encadenadas y conversaciones profundas. En el reciente CES, NVIDIA ha reivindicado su liderazgo con el anuncio de la NVIDIA Inference Context Memory Storage Platform, una solución enfocada en la inferencia a gran escala que promete un acceso veloz y eficiente al contexto compartido entre nodos.
El corazón de este avance tecnológico es BlueField-4, un procesador de datos o DPU (Unidad de Procesamiento de Datos) que no solo se limita a las capacidades tradicionales de la NIC (Interfaz de Red) sino que se especializa en descargar, acelerar e aislar funciones de infraestructura críticas como red, seguridad y almacenamiento. El papel de BlueField-4 es fundamental al gestionar, mediante aceleración por hardware, el «placement» del cache de valores clave (KV cache), un componente indispensable para mantener la continuidad, latencia y experiencia del usuario en modelos que requieren mantener gran cantidad de datos contextuales.
A medida que aumentan la complejidad y el tamaño de los modelos de IA, el sistema debe elevar el volumen de datos que mantiene “a mano”. Es aquí donde el KV cache, una especie de memoria operativa, enfrenta limitaciones al no caber permanentemente en las GPU, un recurso financiero y técnicamente costoso. De esta manera, la propuesta de NVIDIA busca superar este cuello de botella extendiendo la capacidad de memoria útil más allá de la GPU y mejorando hasta cinco veces la eficiencia energética en comparación con los métodos tradicionales de almacenamiento.
El anuncio también sella su integración con componentes clave del ecosistema de NVIDIA, empleando DOCA como base de programación, y aprovechando NIXL y Dynamo para optimizar los tokens por segundo y la respuesta multi-turno. Es impulsada, además, por Spectrum-X Ethernet, que permite un rápido acceso mediante RDMA a la tan preciada memoria de contexto.
NVIDIA subraya que esta solución no busca reemplazar los sistemas tradicionales de almacenamiento empresarial, sino más bien complementarlos con una nueva clase diseñada para gestionar memoria de contexto en entornos de inferencia a gran escala. Las grandes empresas del campo tecnológico, como Dell Technologies, HPE, IBM y Nutanix, entre otras, ya se están alineando con esta visión, desarrollando plataformas sobre BlueField-4, proyectando disponibilidad para la segunda mitad de 2026.
En este escenario, el almacenamiento no es simplemente un contenedor pasivo, sino una pieza activa, esencial para el rendimiento de la próxima generación de aplicaciones de IA, donde la interacción no será un simple ejercicio de pregunta-respuesta, sino un diálogo fluido y contextualizado a largo plazo.








