En un partido de alta intensidad en el Sánchez Pizjuán, el Sevilla logró un agónico empate 1-1 contra el Girona gracias a un gol de Kike Salas en el minuto 92, a raíz de un resbalón de Claudio Echeverri. Con el Girona dominando la primera mitad, el Sevilla mostró una notable mejora en el segundo tiempo. El desenlace estuvo cargado de dramatismo cuando el Girona tuvo la oportunidad de ganar con un penalti en el último minuto, pero el remate de Cristhian Stuani fue detenido magistralmente por Odysseas Vlachodimos, el portero del Sevilla. Este resultado permitió al Sevilla distanciarse tres puntos de la zona de descenso, mientras que el Girona desperdició una victoria casi segura. El técnico del Girona, Michel, lamentó el penal fallido, destacando la superioridad de su equipo en la primera mitad y el desafortunado giro al final del encuentro.
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