Cuatro décadas han pasado desde la devastadora erupción del volcán Nevado del Ruiz en Colombia, y un pueblo aún permanece en ruinas, reflejo palpable de la indiferencia estatal. La tragedia sigue siendo un recordatorio doloroso de cómo la combinación de desastres naturales y la falta de acción gubernamental pueden condenar a una comunidad al olvido.
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