Carlos Alcaraz, a sus 22 años, y Novak Djokovic, con 38, se preparan para una electrizante final del Abierto de Australia en la Rod Laver Arena. Ambos han superado desafíos físicos considerables para alcanzar este enfrentamiento. Alcaraz, tras una agotadora semifinal de más de cinco horas ante Alexander Zverev, busca su séptimo título de Grand Slam, mientras que Djokovic, persiguiendo su undécimo trofeo en Melbourne, pretende desmarcarse como el máximo ganador de grandes, superando a legendarios como Margaret Court. Con la ventaja de menor desgaste físico, el serbio enfrenta un decisivo duelo que podría coronarlo nuevamente en tierras australianas. A pesar de la fatiga, Alcaraz se muestra inquebrantable y decidido a cerrar el círculo del Grand Slam, convirtiéndose en el más joven en lograrlo si triunfa. El físico y la mente jugarán un papel crucial en una final caracterizada por temperaturas moderadas y cielos nublados, haciendo de esta cita una batalla de frescura física y experiencia.
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