Helicópteros de la Marina estadounidense realizaron un asalto sobre el buque Bella1 antes de que pudiese ser escoltado al mar Báltico por un submarino ruso, en un movimiento que intensifica las tensiones entre Washington y Moscú. Este operativo se llevó a cabo en medio de un contexto geopolítico delicado, donde ambas potencias velan por sus intereses en la región. La intervención estadounidense ha sido vista como una muestra de fuerza y determinación para contrarrestar la influencia militar rusa en Europa del Este.
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