Hace seis semanas, Washington llevó a cabo una operación en Venezuela que resultó en la destitución y captura del líder Nicolás Maduro, quien previamente había acusado a Estados Unidos de intentar promover un cambio de régimen en su país. Este nuevo golpe destaca las continuas tensiones y las acciones decisivas de la administración estadounidense en la región, en medio de críticas sobre la interferencia en asuntos internos de naciones soberanas.
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