Reformar una vivienda antes de venderla puede incrementar su valor final hasta en un 15% y reducir el tiempo necesario para cerrar una operación en un 40%, según un reciente análisis de Keller Williams España y Andorra, basado en más de 5.000 compraventas residenciales intermediadas por sus equipos en el último año. Esta tendencia evidencia cómo las actualizaciones correctas pueden transformar significativamente tanto el precio como los plazos de venta de un inmueble.
El estudio subraya que las reformas ajustadas y pensadas para el mercado suelen ser beneficiosas, mientras que las grandes inversiones difíciles de recuperar no aportan el mismo retorno. Leonardo Cromstedt, presidente de Keller Williams España y Andorra, destaca que la clave radica en distinguir entre reformas que favorecen la venta y aquellas que solo encarecen la operación sin un retorno real. Las viviendas reformadas suelen atraer a compradores que buscan inmediatez y están dispuestos a pagar un extra por un hogar listo para habitar.
Las reformas de bajo y medio coste son las que ofrecen los mejores resultados. Mejoras como pintar en tonos neutros, actualizar la iluminación y ajustar espacios en cocina y baño pueden transmitir una sensación de cuidado y modernidad, con un rendimiento financiero estimado entre el 70% y el 200%. En una vivienda media de 80 metros cuadrados en Madrid, estas revalorizaciones podrían llegar a alcanzar los 30.000 euros.
No obstante, los expertos advierten que priorizar materiales de alta gama o personalizaciones excesivas no siempre se traduce en un aumento proporcional del precio final y pueden alargar los plazos de venta. Elementos de lujo, como suelos de mármol o electrodomésticos premium, pueden elevar significativamente los costos sin garantizar un retorno adecuado, dado que muchos compradores prefieren adquirir viviendas sin estas intervenciones para implementar sus propios proyectos.
La fiscalidad también influye en la decisión de reformar. Los propietarios pueden sumar el coste de algunas reformas, siempre justificadas, al precio de compra del inmueble, reduciendo así la ganancia patrimonial sujeta al IRPF. Además, hay incentivos fiscales para reformas que mejoren la eficiencia energética, lo que podría permitir un ahorro considerable.
Por otro lado, la normativa vigente permite aplicar un IVA reducido del 10% a ciertas reformas en viviendas con más de dos años de antigüedad, siempre que se cumplan ciertos requisitos. Keller Williams subraya la importancia de realizar reformas con criterio y dentro de un presupuesto razonable, conforme a las expectativas del mercado actual. En algunos casos, vender el inmueble sin actualizaciones puede resultar más eficiente. Por tanto, un análisis profesional previo se presenta como una opción esencial para maximizar el resultado de cualquier operación de venta.








