Jesús Enrique Gómez cumplía condena en la cárcel de Tocuyito tras ser acusado de realizar una pintada en un tanque de la policía revolucionaria. Las circunstancias que rodean su caso han suscitado controversia, ya que se plantea un debate sobre la libertad de expresión y la represalia gubernamental en Venezuela. La situación pone de relieve las tensiones existentes entre el gobierno y los disidentes, generando preocupación tanto a nivel nacional como internacional sobre el impacto de tales medidas en los derechos humanos. Gómez se ha convertido en un símbolo de crítica contra las políticas gubernamentales que limitan la expresión ciudadana.
Leer noticia completa en El Mundo.


