En el seno del partido morado, Irene Montero e Ione Belarra están delineando estrategias que resaltan sus diferencias y afianzan un rumbo independiente dentro de la formación política. Mientras Montero se centra en iniciativas legislativas vinculadas a su rol en el gobierno, Belarra parece orientarse hacia la movilización social y el fortalecimiento de las bases partidarias. Este enfoque dual está configurando una dinámica interna que podría redefinir el papel y las prioridades del partido, en un momento en que la cohesión y el rumbo estratégicos resultan cruciales para enfrentar los desafíos políticos del país.
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