Pajarear en Abril en el Tajo de la Madera

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GR 249. Etapa 11. Alfarnate - Villanueva del Rosario. Fuente abrevadero cerca del Tajo de la Madera

La provincia de Málaga, conocida por su riqueza montañosa, alberga una diversidad geológica fascinante. Uno de los aspectos más destacados de este paisaje es su sustrato calizo, que se manifiesta en el Arco Calizo Central. Esta cadena montañosa se extiende desde la sierra Tejeda, en la frontera con Granada, hasta el valle del Guadalhorce, dividiendo así la provincia en dos partes distintas.

En este entorno natural se encuentran las sierras del Jobo y Camarolos. En la cara norte de estas sierras, cerca del límite sur del término municipal de Villanueva del Rosario, se sitúa el área conocida como Hondonero, que va desde el emblemático Tajo de la Madera hasta los Altos de Hondonero.

La vegetación en esta región es predominantemente arbustiva, característica de las áreas de media montaña, donde abundan especies como el majuelo, la retama y el arce. También se pueden encontrar encinas y quejigos, a los que se suman pinos de repoblación y cultivos tradicionales de olivos. Un aspecto notable de esta zona es la diversidad de avifauna, especialmente durante la época de reproducción, cuando pequeñas aves mediterráneas, como las currucas mirlonas y carrasqueñas, los zarceros políglotas y los mosquiteros ibéricos, se hacen visibles. Esta variedad se complementa con la presencia de roqueros solitarios, rabilargos ibéricos y piquituertos, entre otros.

Además, los amantes de la ornitología pueden avistar aves como la paloma torcaz, el buitre leonado, diversas especies de águilas, halcones, cernícalos y muchos más, lo que convierte a este espacio en un paraíso para observar la avifauna.

Para llegar al área, se recomienda utilizar el buscador de navegación poniendo «Parque Fuente Vieja, Villanueva del Rosario». Desde allí, hay que seguir las indicaciones hacia «Dehesa de Hondonero, mirador del Alto de Hondonero y observatorio de aves». El camino hacia la sierra incluye una empinada subida hasta la ermita de la Virgen del Rosario, donde inicia la ruta. Tras recorrer un carril flanqueado por olivares y pinar, se llega a una zona de descanso perfecta para aparcar.

Las condiciones climáticas en la montaña pueden ser variables, por lo que resulta esencial consultar el pronóstico del tiempo antes de la visita. Se recomienda llevar ropa adecuada y, sobre todo, calzado con buena suela y sujeción para caminar por el terreno irregular. Esta ruta es ideal para disfrutar de la tranquilidad del entorno, sobre todo si se evita el bullicio de los fines de semana, siendo las primeras horas de la mañana las más recomendables para una experiencia gratificante.

La ruta comienza en el aparcamiento mencionado, adentrándose en un ambiente de matorrales de majuelo y dehesas de encina. Durante el recorrido, es posible observar mosquiteros papialbos y escribanos soteños mientras se disfruta del canto de estos pequeños pájaros. A medida que se avanza, se puede contemplar el Tajo de la Madera, una impresionante pared caliza que ofrece un telón de fondo espectacular. En este entorno se pueden escuchar y avistar variadas especies de aves, desde el reyezuelo listado, hasta currucas y chovas piquirrojas.

Al finalizar la ruta, se puede regresar por el mismo camino, pero mantener el enfoque en el cielo puede ofrecer sorpresas al avistar rapaces como el águila real o el buitre leonado. Si se prefiere un regreso alternativo, cruzar por los olivares tradicionales permitirá encontrarse con rabilargos euroasiáticos, que añadirán un toque especial a la jornada.

Para aquellos que deseen prolongar su visita, se puede continuar ascendiendo hacia el mirador del Alto de Hondonero, donde las vistas de la sierra son simplemente impresionantes. En definitiva, explorar la riqueza natural y avifaunística de esta parte de Andalucía es una experiencia única tanto para los amantes de la naturaleza como para los aficionados a la observación de aves.

Fuente: Diputación de Málaga.

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