En la plaza de toros de La Maestranza en Sevilla, se vivió una jornada marcada por la efusiva ovación hacia Morante de la Puebla durante la inauguración de la temporada taurina el 5 de abril. El torero, quien fue largamente aclamado desde su entrada hasta la faena, recibió dos orejas tras una labor llena de entusiasmo ante el cuarto toro pese a la polémica por la calidad del espectáculo. El público sevillano, que mostró gran condescendencia, también aclamó a los otros toreros, como David de Miranda y Roca Rey, quienes obtuvieron una oreja cada uno, mientras que los toros de Garcigrande fueron criticados por su mala presentación y falta de casta. La asistencia real, con el Rey emérito y la Infanta Elena, añadió un toque de prestigio a un evento que, sin embargo, dejó entrever un indulgente triunfalismo por parte del público y el presidente de la plaza.
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