El último informe de Eurostat ha arrojado luz sobre la diversidad en la gestión financiera de los países de la Unión Europea, revelando notables disparidades respecto a las garantías gubernamentales y las deudas no recuperables. Según el análisis, los Países Bajos lideran en 2024 con un 31,0% del PIB comprometido en garantías, superando a Finlandia e Italia, que registran el 17,0% y 14,6% respectivamente. En cambio, Irlanda, Chequia y Bulgaria muestran un enfoque más conservador con tasas de garantía de 1% o menos de su PIB.
El informe detalla cómo, en la mayoría de los países, es el gobierno central el principal proveedor de garantías. Sin embargo, naciones como Finlandia, Suecia, Francia y Dinamarca destacan por la participación significativa de sus gobiernos locales en este ámbito, sugiriendo una dualidad en la responsabilidad financiera que puede influir en proyectos y estabilidad económica a nivel local.
En cuanto a las deudas de corporaciones públicas no incluidas en el gobierno general, Alemania surge como el país con el mayor porcentaje, con un 84,4% de su PIB en deudas de este tipo, seguido por los Países Bajos, Luxemburgo y Francia. En el extremo opuesto, Eslovaquia, España, Chipre y Rumanía registran bajos niveles de deuda, lo que sugiere enfoques fiscales y de inversión más cautelosos.
El panorama de los préstamos no recuperables señala a Chipre como el país más afectado, con un 9,0% del PIB en préstamos insolventes. Esta cifra contrasta marcadamente con el resto de la UE, donde la mayoría de los países reportan niveles inferiores al 1%, incluyendo a Croacia, Grecia y Suecia. Esta situación destaca la urgencia de mejorar la gestión financiera en Chipre y otras naciones con problemas similares.
Por su parte, las obligaciones vinculadas a asociaciones público-privadas (APP) son lideradas por Portugal y Eslovaquia, que deben un 1,2% y 1,0% de su PIB respectivamente, principalmente en proyectos de infraestructura como carreteras. El enfoque cauteloso de algunos países, evidenciado por la ausencia de compromisos significativos en APP, podría responder a una estrategia de mitigación de riesgos en el actual entorno económico incierto.
Este informe de Eurostat subraya la variabilidad en las obligaciones y estrategias financieras en Europa, invitando a reflexionar sobre las políticas futuras necesarias para asegurar la estabilidad económica. La gestión eficiente de garantías, deudas y asociaciones público-privadas será esencial para fortalecer la resiliencia económica de las naciones europeas en un contexto mundial cada vez más complicado.







