La reacción del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ante el reciente descarrilamiento de dos trenes de Alta Velocidad en Adamuz, Córdoba, ha generado críticas debido a su falta de prontitud en expresar condolencias a las víctimas. Después de que se confirmaran al menos 21 muertes y más de un centenar de heridos, Sánchez sólo había manifestado en redes su «cariño» hacia Salvador Illa, quien se encuentra hospitalizado por problemas de salud no graves. Horas después, el único comentario de Sánchez sobre el accidente fue un escueto mensaje en el que afirmaba estar «muy pendiente» del suceso y aseguraba que el Gobierno trabajaba con los servicios de emergencia. El ministro de Fomento, Óscar Puente, también fue cuestionado por la falta de información clara y oportuna, mientras que desde la oposición política se instó a Sánchez a cancelar su agenda oficial en respeto a las víctimas, lo cual fue anunciado posteriormente por Moncloa.
Leer noticia completa en OK Diario.




