En Ceuta, inmigrantes ilegales que ingresaron durante la invasión del pasado jueves pasan sus días en un estado de espera, recibiendo kits de comida de la Cruz Roja mientras permanecen principalmente en la Playa de Benítez. Aunque algunos elogian al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su apoyo a los inmigrantes, la situación mantiene a la ciudad en tensión debido a la diversidad de nacionalidades presentes, como marroquíes, nigerianos y senegaleses. Sánchez ha desviado la responsabilidad de los eventos masivos hacia las mafias y una reciente sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe las devoluciones en caliente, exculpando al Gobierno de Marruecos de cualquier implicación, pese a considerar lo acontecido una violación de la integridad territorial de España.
Leer noticia completa en OK Diario.



