Perú está experimentando un auge notable en su industria de centros de datos, consolidándose como un mercado emergente prometedor en América Latina. Impulsado por la creciente digitalización, el auge del comercio electrónico y la expansión de servicios en la nube, se proyecta una inversión acumulada de 310 millones de dólares en infraestructura tecnológica para 2029, con un crecimiento anual del 15.59%. Esto refleja un impulso significativo en la inversión y desarrollo de esta industria en el país andino.
Hasta el momento, Perú representa solo un 2% de la inversión en centros de datos en la región, pero se espera que esa cifra aumente a 3.1% en los próximos cuatro años. Este avance responde a una demanda creciente de soluciones de almacenamiento, procesamiento de información seguro y soporte para tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, el 5G y el Internet de las Cosas (IoT).
El crecimiento no se manifiesta solo en cifras, sino también a través de la participación de importantes empresas en el desarrollo de esta infraestructura. Compañías como Claro, GTD, WIN Empresas y Cirion Technologies destacan en este ámbito. Entre los proyectos más relevantes se encuentra el nuevo centro de datos de 20 MW de Cirion en Lurín, el cual duplicará su capacidad instalada en la región. Asimismo, WIN y GTD llevan adelante inversiones millonarias en proyectos en La Molina y otros puntos estratégicos.
A nivel energético, Perú presenta ventajas comparativas significativas. Un 60% de su matriz energética es alimentada por fuentes hidroeléctricas, lo que hace al país particularmente atractivo para inversiones tecnológicas sostenibles. A pesar de esto, los costos energéticos superiores a los de países vecinos representan un reto para la rentabilidad. La conectividad y la centralización de la infraestructura en Lima también limitan la expansión hacia otras ciudades, aunque localidades como Tacna comienzan a destacar en el mapa estratégico.
No obstante, quedan desafíos importantes por superar. Uno de ellos es la escasez de talento especializado en la gestión de centros de datos. Actualmente, no existe en el país una formación técnica específica, lo que obliga a las empresas a formar internamente a sus equipos. En términos de sostenibilidad, se están realizando esfuerzos para mejorar la eficiencia energética de los centros de datos, con empresas como Panduit y Vertiv liderando los esfuerzos en optimización de climatización y diseño estructural.
El crecimiento del sector aún enfrenta la falta de un marco regulatorio específico para los centros de datos en Perú. Aunque existen leyes relacionadas con la protección de datos personales y la ciberseguridad, no hay una normativa integral que impulse y regule el desarrollo de estos centros. Las autoridades municipales tampoco han incorporado a los centros de datos en sus normas urbanísticas, lo que complica la implementación de nuevos proyectos.
A pesar de estos retos, las perspectivas son alentadoras. Se espera sumar más de 51 MW de capacidad energética en los próximos cinco años, y el desarrollo de nuevos centros de datos ampliará las infraestructuras existentes. Según Luis Caro, líder de industrias de AWS para LATAM, la expansión de la infraestructura digital ofrece oportunidades para sectores emergentes, destacando aplicaciones en inteligencia artificial, IoT y automatización de procesos.
Con iniciativas como la inauguración de la AWS Local Zone en Lima, la capital peruana se consolida como un punto estratégico para servicios digitales de baja latencia, beneficiando a industrias clave como las telecomunicaciones, la banca y los medios digitales. Perú se encuentra en una coyuntura crítica para consolidarse como un hub digital regional. Si logra superar obstáculos en conectividad, regulación y formación técnica, y mantiene su ventaja energética, el país podría establecerse como un protagonista en la revolución digital de América Latina.