La relación entre Colombia y las Naciones Unidas atraviesa tensiones críticas debido al desacuerdo sobre la metodología para el monitoreo de cultivos de coca, que ha persistido durante 27 años. El presidente colombiano Gustavo Petro ha rechazado el método de la Oficina de la ONU para las Drogas y el Delito (UNODC), acusándolo de presentar cifras inexactas que han alimentado narrativas perjudiciales, especialmente en relación con sus interacciones con el expresidente de EE. UU., Donald Trump. Según Petro, tales datos no reflejan la realidad del país y han sido manipulados políticamente, lo que casi escala a un conflicto diplomático. Ante el riesgo de no renovar el contrato con la UNODC, el Gobierno de Petro aboga por utilizar sus medidas internas de monitoreo, destacando el Sistema Integrado de Información y Monitoreo (Siima) de la Policía Nacional como una herramienta más precisa. Este cambio metodológico, planteado antes de una reunión crucial con funcionarios estadounidenses, podría redefinir la trayectoria de la política antidrogas de Colombia y su cooperación con Estados Unidos.
Leer noticia completa en El Pais.


