La oficialista Laura Fernández se ha convertido en la nueva presidenta de Costa Rica tras ganar las elecciones en primera vuelta con el 48,5% de los votos, lo que refleja un respaldo significativo del electorado costarricense hacia su partido. Su victoria marca la continuidad de las políticas actuales y supone un fortalecimiento de su agenda gubernamental en medio de un contexto regional complejo. Fernández asumirá el desafío de enfrentar temas cruciales como la reactivación económica y la sostenibilidad ambiental, aspectos prioritarios en su campaña, con el objetivo de consolidar el desarrollo del país en los próximos años.
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