Andalucía ha vivido en los últimos siete años una transformación significativa en su mercado de empleo, acumulando logros que la han posicionado como una de las comunidades líderes en crecimiento en España. En comparación con la situación de 2018, cuando la región atravesaba una crisis laboral, las políticas activas de empleo implementadas por el Gobierno de Juanma Moreno han sido clave para reducir drásticamente las tasas de desempleo, especialmente entre los jóvenes y las mujeres.
Uno de los logros más destacados es la notable caída del desempleo juvenil. Desde un alarmante 45,09% en 2018, la tasa ha disminuido casi 14 puntos, alcanzando un 31,73% para 2025. Además, la cifra de jóvenes que ni estudian ni trabajan, comúnmente denominados «ninis», ha registrado una caída histórica, pasando del 19,04% al 14,5%, marcando niveles que no se veían desde antes de la crisis de 2007.
La revitalización de la Formación para el Empleo, que había estado paralizada durante una década, ha sido crucial en este proceso. A través de un impulso a la Formación Profesional (FP) Dual, la oferta ha crecido un 40%, alcanzando las 168.447 plazas disponibles en 2026. Este modelo ha mostrado su efectividad, logrando una tasa de inserción laboral del 47,35%. Además, las estrategias dirigidas a reducir el abandono escolar han demostrado resultados, con la tasa descendiendo del 21,9% al 14,5%, cruzando por primera vez el simbólico umbral del 15%.
El empleo femenino también ha experimentado una mejora significativa. Actualmente, hay 315.000 mujeres más trabajando en Andalucía, superando por primera vez los 1,62 millones de trabajadoras. La tasa de desempleo femenino ha disminuido casi ocho puntos, situándose en el 17,45%. No solo se trata de un aumento en cifras, sino que también se ha puesto atención en la calidad del empleo, buscando crecimiento en sectores estratégicos como la industria y la investigación, donde la participación femenina ha crecido un 60,07% y un 41,5% respectivamente.
Para impulsar aún más estas cifras, el Gobierno andaluz ha implementado el Plan de Empleo Juvenil, que cuenta con un presupuesto de 500 millones de euros. Este plan incluye el programa Emplea-T, que ofrece subvenciones entre 7.500 y 25.000 euros para la contratación de jóvenes y colectivos vulnerables. Se ha establecido una discriminación positiva hacia la mujer en estas ayudas, incrementando el incentivo económico cuando se contrata a una mujer.
Andalucía se posiciona también como líder en el ámbito del emprendimiento, superando a Cataluña en el número de autónomos, cerrando 2025 con más autónomos (592.000) que parados (583.000). Para estimular aún más este sector, se ha introducido la «Cuota Cero», que bonifica el 100% de las cuotas de la Seguridad Social para nuevos autónomos durante su primer año de actividad.
El sector agrario, fundamental para la economía andaluza, ha sido objeto de atención especial, recibiendo importantes fondos para fomentar el relevo generacional y la incorporación de más jóvenes agricultores. Desde 2019, se han destinado casi 300 millones de euros en ayudas, logrando la inclusión de más de 3.500 jóvenes en este sector, y se ha creado el Estatuto de las Mujeres Rurales y del Mar, reconociendo así su papel en el ámbito pesquero.
La estrategia del Ejecutivo también incluye medidas complementarias para facilitar la vida laboral de los trabajadores, especialmente de los jóvenes. Se han ampliado las deducciones por alquiler de vivienda y se han movilizado avales hipotecarios que facilitan la emancipación de los jóvenes.
Con más de 3,62 millones de ocupados y 3,5 millones de afiliados a la Seguridad Social, Andalucía concluye la legislatura como un verdadero motor de generación de empleo y estabilidad en el sur de Europa, sentando las bases para un futuro laboral prometedor.
Fuente: Partido Popular Andalucía








