Conforme pasan los años y se cruzan los 40, el maquillaje requiere adaptaciones que tengan en cuenta los cambios naturales de la piel y la estructura facial. El maquillar los ojos con eyeliner sigue siendo un recurso estilístico invaluable para definir la mirada, pero su aplicación necesita ser ajustada. Especialistas como David Francés y Clara Cervera advierten que técnicas y estilos que funcionaban en la juventud podrían resultar poco favorecedores en la madurez. Claves como elegir tonos más suaves, mantener líneas delgadas y difuminadas, y evitar trazos duros ayudan a lograr un look elegante. Además, es esencial trabajar con productos adecuados que faciliten su aplicación y eviten marcar líneas de expresión. Usar un enfoque matizado no solo realza la belleza natural, sino que también previene un efecto de mirada cansada.
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